A salvo en la deriva


Ana Ma. Pérez Cañamares, Tenerife, España

Me quito el reloj:
me suelto las esposas.
El día deja de ser
un mar señalizado por balizas.
Como bancos de peces
bajo mi cuerpo
pasan las horas.



(Tomado de su blog El alma disponible)


*Muchas gracias, Ana.
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