Elegía


Ma. Mercedes Carranza, Bogotá, Colombia


Caminaba mirando el cielo
y me fui de narices.
Ahora echo sangre por todas partes:
las rodillas, el aire, los recuerdos:
mi falda se desgarró
y perdí los aretes, la razón.
¿No hay en el alma
una manera otra 
de vivir un desamor?
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