Allegro



Tomas Tranströmer, Estocolmo, Suecia

I play Haydn after a black day
and feel a simple warmth in my hands.
The keys are willing. Soft hammers strike.
The resonance green, lively and calm.
The music says freedom exists
and someone doesn't pay the emperor tax.
I push down my hands in my Haydnpockets
and imitate a person looking on the world calmly.
I hoist the Haydnflag - it signifies:
"We don't give in. But want peace.'

The music is a glass-house on the slope
where the stones fly, the stones roll.
And the stones roll right through
but each pane stays whole.
                                   *****

Toco Haydn después de un día negro
y siento un sencillo calor en las manos.
Las teclas quieren. Golpean suaves martillos.
El tono es verde, vivaz y calmo.
El tono dice que hay libertad
y que alguien no paga impuesto al César.
Meto las manos en mis bolsillos Haydn
y finjo ser alguien que ve tranquilamente el mundo.
Izo la bandera Haydn -significa
"No nos rendimos. Pero queremos paz".
La música es una casa de cristal en la ladera donde vuelan
las piedras, donde las piedras ruedan.
Y ruedan las piedras y la atraviesan
pero cada ventana queda intacta.

Del libro "El cielo a medio hacer" (1962), incluído en la antología Deshielo a mediodía (Editorial Nórdica). Traducción de Roberto Mascaró.
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