Esto me enseñaron


Bertolt Brecht, Augsburgo, Alemania


Sepárate de tus compañeros en la estación.
Vete de mañana a la ciudad con la chaqueta abrochada,
búscate un alojamiento, y cuando llame a él tu
         compañero
no le abras. ¡Oh, no le abras la puerta!
Al contrario,
borra todas las huellas.

Si encuentras a tus padres en la ciudad de Hamburgo, o 
         donde sea,
pasa a su lado como un extraño, dobla la esquina, no
          los reconozcas.
Baja el ala del sombrero que te regalaron.
No muestras tu cara. ¡Oh, no muestras tu cara!
Al contrario,
borra todas las huellas.

Come toda la carne que puedas. No ahorres.
Entra en todas las casas, cuando llueva, y siéntate en
         cualquier silla,
pero no te quedes sentado. Y no te olvides el sombrero.
Hazme caso:
borra todas las huellas.

Lo que digas, nolo digas dos veces.
Si otro dice tu pensamiento, niégalo.
Quien no dió su firma, quien no dejó foto alguna,
quien no estuvo presente, quien no dijo nada,
¿cómo puede ser cogido?
Borra todas las huellas.

Cuando creas que vas a morir, cuídate
de queno te pongan losa sepulcral que traiciones donde
         estás,
con su escritura clara, que te denuncia,
con el año de tu muerte, que te entrega.
Otra vez lo digo:
borra todas las huellas.

(Esto me enseñaron.)

(1926, del Libro de lectura para los habitantes de las ciudades )

De Brecht, Poemas y canciones, Alianza Editorial, 2012

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