En las lúgubres noches de diciembre...



John Keats (1795-1821), Londres, Inglaterra


En las lúgubres noches de diciembre,
dichoso árbol, árbol muy dichoso,
tu ramaje ya nunca se acuerda
de su feliz verdor:
deshacerlo no puede el viento norte
si la nevisca sopla,
ni el deshielo endurecerlo tanto
que no florezca en la primavera.
En las lúgubres noches de diciembre,
dichoso arroyo, arroyo muy dichoso,
tu murmullo ya nunca se acuerda
de la estival mirada de Apolo,
pero en su dulce olvido
inquieto permanece
y cristalino, nunca lo enoja
la fría estación.
¡Fuera así para tantos
y amables muchachos y muchachas!
¿Pero a quién no atormenta
una huída alegría?
El sentimiento de ya no sentirla
cuando nadie hay que pueda aliviarnos
ni algo que nos haga insensibles,
no ha sido en verso dicho.


En  Antología poética, Olifante Ediciones, 2012
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