En ocasión de todos los finales



Raquel Lanseros (1973), Andalucía, España


Yo nunca resistí las despedidas
   con su mezcla de muerte y precipicio
      con el aroma amargo de la finitud
                                     empalagando el ánimo
         con esa luz de hielo matutino
                      que penetra debajo de los párpados.

Yo nunca resistí las despedidas
      pero no sé por qué.
Me lo pregunto porque no ha supuesto
una sorpresa súbita casi ninguna de ellas.
He solido saber
con esa exactitud de los relojes
el lugar, el momento
   la documentación y el escenario
                                      en que sobrevinieron.

No hay engaño. El jueves diecinueve
era un jueves sin ti. Estaba escrito
mucho antes que las lágrimas
anunciasen el fin
          y todo fin es único.

Las despedidas son como el otoño
inevitables pérdidas
     vienen puntuales con aviso previo.
Nadie puede acusar de su tristeza
a la pequeña hoja tiritando dormida
                               en medio del camino.

De repente esa hoja me recuerda
los hoteles pintados de naranja.
Son dos cosas que llegan de otra época
                         igual que llega la bruma de noviembre.
Traen una carga de nostalgia limpia
sin traición ni sorpresa.
     Y sin embargo el alma
     no logra acostumbrarse en una vida.

Yo nunca resistí  las despedidas
porque en cada una de ellas se marchita la voz
de todas las personas que yo he sido
                                       y ya no puedo ser.



De Diario de un destello en A las órdenes del viento Antología, Valparaíso Ediciones, 2012

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