Quinta Elegía


Nichita Stanescu (1933-1983), Ploiesti, Rumanía





                                                                                                                 La tentación de lo real


Nunca me he enojado con las manzanas 
por ser manzanas, contra las hojas por ser hojas, 
contra la sombra por ser sombra 
contra los pájaros por ser pájaros. 
Pero las manzanas, las hojas, las sombras los pájaros 
se ofendieron conmigo de repente. 
Y ahora estoy ante el tribunal de las hojas, 
el tribunal de las sombras, de las manzanas, de los pájaros. 
Tribunales rotundos, tribunales aéreos, 
tribunales angostos, frágiles. 
Heme aquí condenado por ignorancia, 
por aburrimiento, por inquietud, 
por inmovilidad. 
Sentencias escritas en la lengua de las semillas. 
Actos de acusación sellados 
con las entrañas de los pájaros, 
frescas penitencias grises , pronunciadas por mí. 
quedo en pie, la cabeza descubierta, 
tratando de descifrar lo que merezco 
por ignorancia… 
y no puedo , no puedo descifrar 
nada, 
y este estado espiritual mío propio 
se enfada contra mí 
y me condena, indescifrable, 
a una espera perpetua, 
a una tensión de las significaciones dentro de si mismas, 
hasta que adquieran la forma de manzanas, hojas, 
sombras, 
pájaros.

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